“La deducción es el
mejor indicio para el investigador criminal”.
“Es imposible ocultar
o destruir todos los indicios criminales como es imposible crear un perfecto escenario
criminal prefabricado y falso”.
Lic. Mariano Cantoral
El crimen es el acto humano más siniestro que
existe, porque a través de él, el ser humano demuestra su innata tendencia al
mal (el das Es freudiano), su inconsciente o
consiente deseo destrucción, incluso de él mismo. Sin importarle las
consecuencias sociales (no hablemos de las legales) que puede acarrear, procura
los medios para no sufrir las mismas, reduciendo las probabilidades de su
identificación, aunque prevé la posibilidad. Desea salir bien librado. No dejar
huellas de que estuvo ahí, ilusamente. Ser invisible en el tiempo-espacio en
que ejecuta y consume el iter criminis. Alejarse de lugar de los hechos.
Segmentar los lugares (fabricando escenas del crimen secundarias), para
enmarañar la investigación. Ocultar el cuerpo del delito y los instrumentos
fabricadores de víctimas (armas, etc.). Quiere que el investigador imagine una
situación distinta, desea confundir, que se generen hipótesis que no lo
incriminen (para lo cual a veces fabrica escenarios, aprovechándose de la
capacidad creativa de la razón y lógica humana). Darle rienda suelta a sus
deseos y móviles. Dejar su mente invisiblemente adherida en los indicios
subyacentes (que por más que oculte y destruya siempre permanecerán), por el
principio de intercambio de Edmond Locard. Gozar a posteriori de su obra
maligna. Esto puede variar en plazos de sucesión. Así como puede ser media vida
previa, 24 horas, dos horas, puede ser un segundo o milésimas de él (crímenes
espontáneos).
Lic. José Mariano Cantoral Figueroa
Maestrando en Investigación Criminal
Catedrático Universitario
Facultad de Investigación Criminal y
Ciencias Forenses
Universidad de Occidente de
Guatemala
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