viernes, 21 de febrero de 2014

ENTREVISTA AL PSICÓLOGO SALVADOREÑO DOUGLAS ARÉVALO, ESPECIALISTA EN PSICOLOGÍA COMUNITARIA Y ENCARGADO DEL LABORATORIO DE PSICOLOGÍA DE LA UNIVERSIDAD CENTROAMERICANA “JOSÉ SIMEÓN CAÑAS (UCA)



Niños del primer mundo nacen en naciones con baja criminalidad y aún con esas condiciones sociales,han protagonizado masacres en centros comerciales y colegios”, afirma ejemplificando, el psicólogo comunitario de nacionalidad salvadoreña, Douglas Arévalo, en relación a las teorías criminológicas acerca de si el criminal es nato o fabricado por la sociedad


Desde hace alrededor de diez años, el psicólogo salvadoreño Douglas Arévalo, se encuentra a cargo del Laboratorio de Psicología de la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas" (UCA), lo cual, según sus palabras, ha sido una experiencia muy gratificante porque le ha permitido tener contacto directo con estudiantes y docentes de la carrera, intercambiar experiencias y generar un pequeño sistema de semillero de investigación con nuevos estudiantes; además, su profesión como psicólogo, académico e investigador, le ha brindado la oportunidad de aportar algunos elementos destinados a lograr el bienestar de las personas.

Douglas Arévalo es egresado de la Maestría en Psicología Comunitaria de la misma casa de estudios superiores donde actualmente se desarrolla profesionalmente (UCA), en el campo de la psicología experimental y la docencia universitaria.

Tomando como base el perfil académico y profesional del psicólogo Douglas Arévalo, “GUATECRIM” (cuyo fin, recordemos, es el de aportar al estudio del fenómeno del crimen en todas sus aristas) le consultó al profesional, la posibilidad de realizar una entrevista, para abordar aspectos psicológicos y emocionales relacionados a los fenómenos de violencia, crimen y conflicto a nivel individual.

Adicional a ello, la invitación pretendía analizar y discutir algunos aspectos macro (sociales y colectivos) de amplitud nacional entre los países de Guatemala y el Salvador así como regional, ante lo cual accedió.

Fruto de esa invitación se generó un enriquecedor diálogo e intercambio de ideas.

Mariano Cantoral: A grandes rasgos las teorías criminológicas se bifurcan entre los que opinan el que el criminal nace y los que consideran que se hace, desde tu perspectiva científica personal qué opinás al respecto?

Douglás Arévalo: Deberán considerarse las variables individuales aunque no son las únicas que explican el hecho violento. Niños del primer mundo nacen en naciones con baja criminalidad y aún con esas condiciones sociales,han protagonizado masacres en centros comerciales y colegios.

Entonces, las condiciones que propician la violencia deben ser analizadas para organizar el acto violento. El Psicólogo Social de Hardvard Stiven Pinker considera que hay un declive de la violencia en las sociedades modernas. Por otro lado Ignacio Martin Baró propuso que deben verse los contextos posibilitadores y además los contextos ideológicos que permiten y justifican la violencia.

Mariano Cantoral: Cómo considerás que incide en la psique de la población, la multiplicidad y saña de delitos contra la vida, así como las diversas manifestaciones de violencia?

Douglas Arévalo: Separando nuestra reacción corporal de nuestra racionalidad emocional. El hecho de ver el desmembramiento de una persona en el cine de terror actual no solo genera las reacciones viscerales asociadas al temor, miedo y, angustia, sino que sistemáticamente nos habitúa a la condición para que al verlo en un escenario violento nos sea "procesable".

Ver el fallecimiento de nuestro ser querido en una cama de hospital nos hace experimentar emociones importantes (Dolor-Tristeza) en nuestra psique, pero las emociones implicadas en ver a otro ser humano que ha sido arrollado en la carretera o que le han disparado ya no genera en algunas ocasiones ninguna reacción, nos habituamos.

Mariano Cantoral: Qué papel juegan los medios de comunicación al respecto?

Douglas Arévalo: La nota amarilla no ha dejado de estar presente. En algunos casos la noticia menos tratada se encuentra en los medios de comunicación masivos de bajo costo o de poco control de la edición (periódicos pequeños-twitter), los medios grandes tienen el peso de su línea editorial y un compromiso con el público, que muchas veces es superado por las ganas de ser los primeros, los más documentados o los que generan la bomba en la opinión pública.

Mariano Cantoral: Por qué se dice que cada día somos más insensibles ante los hechos de violencia, tales como homicidios?

Douglas Arévalo: Simple y llanamente por un proceso de habituación conductista. Procesos psicológicos básicos. Un estímulo es novedoso básicamente por tres razones: singularidad-no ha sido presentado anteriormente- magnitud y su frecuencia. Cuando este estímulo se presenta en la vida una vez genera un proceso de sensibilización: se le presta atención. Cuando se ha vuelto frecuente y al vecino le asesinaron, recibo un mensaje de asesinatos en la colonia y el canal local ubica a la colonia de residencia como violenta, la exposición al estímulo desde diversas vías hará en el futuro que la noticia de asaltos en la zona no serán novedad, no generan ninguna reacción.

Mariano Cantoral: Desde qué otras perspectivas psicológicas pueden explicarse esas actitudes que rayan en el aplanamiento emocional y la indolencia?

Douglas Arévalo: No todos los procesos psicológicos pueden solamente explicarse desde una propuesta conductual, también hay que apear al Aprendizaje Vicario (Bandura) y a las Representaciones Sociales (Moscovici y Durkheim). En el primer caso las personas aprenden a responder a las situaciones cotidianas de manera adaptada, si el grupo social responde de manera apática ante el fenómeno de la violencia (o de sumisión) este fenómeno se reproducirá en las siguientes generaciones. Por otro lado construimos ideas que nos representan la realidad, que le dan sentido, creencias que apuntan a "solucionar" los dilemas sociales.


Mariano Cantoral: Todo ese cúmulo emocional conforma el esquema mental de la población en nuestros países y en nuestra región?

Douglas Arévalo: Si en Guatemala y El Salvador predomina la impunidad y se percibe injusticia, el esquema mental de la población -al menos el más generalizado- reproduce estas condiciones y a la hora de ver un asesinato la respuesta será de poco involucramiento, de no participar como testigo o haciendo opiniones de que estas situaciones se repetirán sin actuar de las autoridades.

Mariano Cantoral: Considerás que esos factores inciden para que en general, en nuestra región centroamericana exista una cultura de violencia y no una cultura de paz?

Douglas Arévalo: Me parece que basta ver la historia reciente para contestar esta pregunta.

Mariano Cantoral: A quiénes les compete actuar al respecto?

Douglas Arévalo: A la sociedad en su conjunto.

Y ahora sí, para finalizar, dos preguntas más:

Mariano Cantoral: Qué consejo le daría a alguien que desea incursionar en el campo de la psicológica experimental?

Douglas Arévalo: El estudio completo del Método Científico, la revisión desde los trabajos de Wund hasta los positivistas, puede ser además la consideración de la Escuela Estructural.

Mariano Cantoral: Cuáles son sus metas profesionales a futuro?

Dogulas Arévalo: Consolidar un equipo de investigación centroamericana sobre temas de interés de la psicología en diversos aspectos.

Concluye Douglas Arévalo expresando que desde el ámbito de la psicología social o comunitaria se podrían poder generar políticas de salud mental en la población “incidiendo en las políticas públicas, contribuyendo al esclarecimiento de la memoria histórica, procurando el trabajo preventivo de la violencia en las comunidades”.

Además, agrega que el panorama de violencia en Centroamérica y más especialmente en El Salvador y Guatemala “es permanente”, y esta condición requiere de una revisión de elementos multidisciplinarios. “La lectura debe ser colegiada”,asevera el psicólogo.



Publicaciones de Douglas Arévalo:

1) Arévalo Mira, D. M. (2012). Tiempo Libre en Universitarios, indicador de calidad de vida
y salud. Aportes desde América Latina para el estudio del tiempo libre de nuestros
universitarios. Alemania: Editorial Académica Española. ISBN: 978-3-8484-7096-9

2) Arévalo Mira, D. M. (2011). Administración del tiempo libre en estudiantes universitarios
de El Salvador, Honduras y Ecuador. Implicaciones para su calidad de vida y
salud. Revista Salvadoreña de Psicología, 2, pp. 50-90.

3) Arévalo-Mira, D. M. (2011). Aproximación multidisciplinar a la violencia autoinfligida.
Revista de Psicología GEPU, 2 (2), 19 - 50. Colombia.




CUARTO CONGRESO INTERNACIONAL DE INVESTIGACIÓN CRIMINAL EN GUATEMALA (2013)

“Conoce a tus criminales”. Mariano Cantoral
Recientemente se llevó a cabo en la Ciudad de Guatemala, el Cuarto Congreso Internacional de Investigación Criminal, organizado por la Asociación de Criminólogos y Criminalistas de Guatemala y la Facultad de Investigación Criminal y Ciencias Forenses de la Universidad de Occidente. 
Dicho evento contó con la presencia de estudiantes de diversas universidades del país, profesionales de las ciencias forenses en sus más variadas manifestaciones, trabajadores del sector justicia, funcionarios de ramos vinculados, y  otras personas de las más disímiles categorías, tanto nacionales como extranjeras.
El tema central del Congreso fue perfilación criminal, contando con la presencia de conferencistas de alto nivel y amplia trayectoria en el continente americano, por ejemplo, del doctor Brent Turvey,  originario de Alaska, quien llenó las altas expectativas de los discentes, pues actualmente es reconocido por la comunidad académica internacional como el creador y diseñador del Modelo Contemporáneo de Perfilación Criminal.
Turvey expuso las bases teóricas y metodológicas de su labor científica como técnica criminalística, para generar líneas de investigación, a través de la reconstrucción y análisis conductual en la escena del crimen, usando la explicación y resolución didáctica de casos reales para ejemplificar.
A lo largo de tres días, se realizaron talleres, exposiciones magistrales, ponencias y otras modalidades de conferencias, trascendentales y de aplicación práctica a la realidad de Guatemala, sumándose además, las notables explicaciones del Maestro mejicano, Alfredo Velasco, reconocido perfilador, originario de Ciudad Juárez, Chihuahua.
El evento fue inaugurado por el Director del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), Doctor Jorge Nery Cabrera Cabrera y clausurado con broche de oro  con la magistral conferencia dictada por el Doctor José Adolfo Reyes Calderón, Decano de la Facultad de Ciencias Forenses  e Investigación Criminal de la Universidad de Occidente de Guatemala, acerca de la Autopsia Psicológica, abordando las aristas jurídicas, criminológicas y victimológicas de esta técnica al servicio de la justicia, finalizando con recomendaciones de política criminal tanto preventiva como represiva.
Este tipo de eventos son de suma importancia para la Guatemala en que vivimos hoy en día, necesitada de profesionales comprometidos con el estudio del fenómeno criminal, apuntalando un avance importante hacia la cientificación de la investigación y el diseño de una política criminal y victimal reflexiva y sensata, coadyuvando a reducir los índices de criminalidad real.
Una felicitación y aplauso inmenso a la Asociación de Criminólogos y Criminalistas de Guatemala y la Facultad de Investigación Criminal y Ciencias Forenses de la Universidad de Occidente de Guatemala, principalmente a los gestores de las mismas: Doctor José Adolfo Reyes Calderón y Doctora Liceth Patricia Jimenez Montenegro, instándolos a seguir adelante en esta incansable labor intelectual.
Lic. José Mariano Cantoral Figueroa
Ciudad de Guatemala, noviembre 2013

miércoles, 8 de mayo de 2013

Bibliografía de investigación criminal en Guatemala


En nuestro medio académico pululan algunos documentos referentes a la investigación criminal, sin embargo, estos no agotan ni abarcan el tema y sus múltiples aristas de manera general, sistemática, amplia, suficiente e interrelacionada o si lo hacen, se encuentran fuera de nuestro contexto real de criminalidad, de nuestros factores criminogénicos (generadores del crimen) y criminoresistentes (curativos del crimen).

Investigar implica indagar, inquirir, averiguar, reconstruir, recabar y demostrar un hecho o acontecimiento pasado, es decir, explicar sin ser testigo presencial (a lo sumo sí, referencial), cómo acaeció una sucesión de acontecimientos que conforman un caso concreto, todo ello con un fin específico, principalmente la realización de la justicia.

La Justicia, específicamente la Justicia Penal (por ser la que nos interesa para efectos de la presente explicación) la entenderemos como el acto mediante el cual se le atribuye a alguien la consecuencia jurídica de su conducta, con fines de reparar cualquier tipo de daño derivado de su accionar, valorando las circunstancias en que esta fue ejecutada.
La investigación Criminal para el cumplimiento de sus fines utiliza diversos conocimientos, métodos, técnicas y metodologías en la búsqueda de la verdad, conceptos que desarrollaremos a continuación según nuestro propio criterio.

·         Los conocimientos que utiliza la investigación criminal, se circunscriben a las teorías y leyes científicas de las diversas ciencias (de múltiple naturaleza) y disciplinas científicas en que fundamenta sus criterios, tanto en la etapa investigativa de recolección, como en la de procesamiento (análisis) y en la de fundamentación, siendo estas tres según nuestro criterio y propuesta, las fases de la investigación criminal.
·         El método lo concebiremos como el camino que se sigue para llegar a un fin, pudiendo ser éste preexistente o novedoso, es decir, la aplicación en materia de investigación criminal del método de alguna ciencia o disciplina científica, verbigracia en analítico, sintético, inductivo, deductivo, lógico-matemático (o lógico formal), entre otros, para la averiguación de un hecho señalado como delito o falta, o bien, la creación de un neo-método por parte del investigador criminal (pudiendo surgir de la amalgama de los enumerados), con base en las circunstancias del caso y las líneas investigativas derivadas del mismo.

·         Las Técnicas en investigación criminal las conceptualizaremos como una especie de pasos (a guisa de receta) que deben ser cumplidos ordenada y sistemáticamente, para poder obtener el resultado esperado, siendo aplicable principalmente en el área de la criminalística del laboratorio mediante las diversas técnicas aceptadas por la comunidad científica y académica para tratamiento de indicios sometidos a su conocimiento (verbigracia las disciplinas criminalísticas de balística, toxicología, química-biología, dactiloscopia, grafotécnia, grafología, documentoscopía, entre otras).

·         La Metodología la entenderemos como la mescla entre el método (camino para llegar a un fin) y la teoría científica (de las ciencias sociales o de las ciencias exactas, entre otras) que hemos elegido para el estudio de un caso concreto, siendo aplicable principalmente al campo de la criminología, es decir al estudio del ser humano de conducta desviada (catalogado como delincuente –porque cometió una acción u omisión que es considerado delito o falta, según la legislación penal vigente- o que posee una conducta que sin ser delito o falta genera reproche social –por ejemplo un alcohólico-) con fines de política criminal preventiva o represiva, para reducir los índices de criminalidad y fungir, según las teorías relativas de la pena (opuesto a las teorías absolutas y mixtas de la pena)  como prevención general (el defensor de esta teoría es el alemán Günther Jakobs) y especial (uno de los principales autores dentro de esta corriente es Franz von Liszt).

Así pues, Criminólogos y Criminalistas de Guatemala, hagamos ciencia, generemos conocimiento, cimentemos las bases teóricas para una Dogmática Criminológica y Criminalística propia, que pueda ser aplicada a nuestro contexto real, con todos los condimentos intelectivos necesarios para ayudar a formar una mejor nación purificada de la violencia y el crimen imperante.

lunes, 22 de abril de 2013

La Víctima


La víctima, como parte de la pareja penal, ha sido el sujeto históricamente relegado institucional y no institucionalmente (socialmente), en el análisis jurídico-político y social, así como en la percepción generalizada ante la comisión de las conductas consideradas como delitos o faltas, y aquellas que sin ser delitos o faltas (tipificados en los cuerpos normativos penales de los Estado-Nación) dañan el tejido estructural de una sociedad políticamente organizada o son reprochadas por la cultura dominante y sus valores, priorizando en el hechor o criminal, perfilándolo, generado sistemas para su readaptación social, ubicándolo dentro de la ejecución de condena en un lugar acorde a su naturaleza doctrinaria y legal, proveyéndolo de mecanismos legales para redimir sus penas, teorizando alternativas para su tratamiento integral, generando debates académicos acerca de sus circunstancias y edificando controles legales para impedir cualquier violación a sus derechos intrínsecos (derechos humanos desde una visión iusnaturalista).

Con la víctima ese avance o ese enfoque no se ha logrado en tan deseable magnitud, por el contrario, si bien se han logrado avances importantes desde el Estado, creado dependencias, mecanismos legales e instituciones que actúan articulando medidas y medios para su atención integral conforme a los nuevos fueros victimológicos de gestión, sopesado éste rumbo por algunas normativas vigentes tanto nacionales como internacionales que se aplican en el mismo sentido otorgándole un papel más activo y vivo a la víctima del delito (verbigracia interviniendo en el proceso penal como sujeto legitimado) y desde la sociedad civil organizada (Organizaciones No Gubernamentales, primordialmente), acuerpándolos y visibilizándolos con enfoques específicos (mujer, niñez, tercera edad, víctimas de guerra, etcétera), aún falta un largo trecho para lograr avances significativos y sólidos en el tema.

A lo anterior se le suma la visión subterránea y de túnel que se le ha otorgado a la víctima, desde una concepción unidimensional y cercada, toda vez que la víctima es concebida en su aspecto meramente jurídico, es decir como el sujeto pasivo sobre quien recayó la acción u omisión típica, antijurídica, culpable y punible (definición de delito según la Teoría General del Delito), sin concebir que el daño tiene repercusiones sobre sus ideas, pensamientos, sentimientos y emociones (sobre su mente, o alma en una visión filosófica-teológica), sobre su cuerpo y en una extrapolación religiosa, en su espíritu, así como, obviando la onda victimal o efecto indirecto de su victimización primaria (verbigracia la afectación de sus familiares, amigos, conocidos, o a aquellos que sin existir un vínculo social o consanguíneo, resultan perjudicados como fruto de un proceso ajeno de victimización, doctrinariamente nombradas víctimas colaterales).

viernes, 19 de abril de 2013

La urgente política criminal en Guatemala


Aún aguardo la esperanza que en algún crepúsculo matinal amaneceremos sobre un suelo atestado de buenos sentimientos

En un país como el nuestro, entiéndase “nuestro” en el sentido menos retórico y más iusinternacionalista posible, ¡urge ya!, diseñar y ejecutar desde la vía institucional, es decir, desde el Estado y sus instituciones dentro de su marco normativo-funcional, un efectivo y eficaz proyecto de Política Criminal, primordialmente preventiva; hago el acuse que este debe ser perfectamente adecuado a nuestra cruenta realidad, es decir, en él se deben asumir con sesudo compromiso actitudes frontales ante el fenómeno del crimen, y esto es función monopólica del Estado pues ostenta el ius imperium, y debe éste estar enmarcado dentro del esquema estructural funcionalista de un Estado Constitucional de Derecho moderno y todavía más, modernizado.

La débil protección de los bienes jurídicos tutelados como la vida e integridad de la persona, cuantificadas estas aseveraciones en las estadísticas de criminalidad y cualificadas en sus efectos perniciosos para la sociedad, han permitido visibilizar y ensanchar varios de los agujeros negros en donde han reposado y se han cultivado-reproducido nuestros (des)comunales caos (que poseen fundamento histórico); la nula o deficiente respuesta gubernamental ante el fenómeno del crimen ha estimulado o desatado una serie de respuestas no institucionales (de parte de la población) con consecuencias por demás infaustas, verbigracia, los linchamientos a granel en distintos lugares de la República, práctica socialmente tolerada y poco a poco calificada de normal, por cotidiana. 

Actos como estos han sacado a flote de modo paroxístico varias de nuestras enfermedades sociales, siendo estas de fácil identificación sintomatológica (pasada, presente y futura), pero de difícil cura, no por el hecho que no haya medicina, sino porque ha campeado el desinterés o la falta de visión en prescribir el tratamiento adecuado y poco a poco cada una de ellas se han ido tornando en epidemias irrefrenables, pues mutadas las cepas todo se agrava.

Estudios han demostrado que las personas linchan pues consideran que es el modo más asequible y legítimo de resarcir y/o castigar al infractor de las normas jurídicas prohibitivas o bien, al autor de actos moralmente reprochables (antropoculturalmente) que son causa directa de este tipo de reacciones deshumanizantes, en manifiesta desconfianza al sistema constituido, que se menoscaba y acelera su trunque.

Ante un fenómeno social como el de los linchamientos, las instituciones legalmente facultadas para actuar dentro del proceso de persecución penal se debilitan grandemente; fenómenos de este talante son indefectibles indicios de deterioro social, misma degeneración que incide magnánimamente en la afectación de la mayoría de los campos de actividad humana de asociación-relación: económico-productivo, económico-intercambio, económico-social, laboral, escolar, intelectual, académico, profesional, etcétera.
Un correcto diseño de política criminal, fabricado acá, no importado, erogaría sumos beneficios para la consecución de la tan anhelada Paz Social; paz que florece de las necesidades materiales satisfechas, del acceso real a los servicios sociales fundamentales, de la igualdad de oportunidades de desarrollo, de un orden social ordenado, valga la redundancia, y de prácticas gubernamentales tendientes al Bien Común que debe verse reflejado en el bienestar individual. Una sociedad pacífica es una sociedad próspera que se catapulta inminentemente hacia el desarrollo.

Breve crimitexto reflexivo y vertical acerca de nuestra labor


De noche o de día
En éste o en otros años venideros
Como lo ha sido en siglos pasados
Sin importar la hora y el lugar
El tiempo y espacio
Los controles formales
Los controles sociales
Los controles morales
Sociales
Religiosos
Amorosos
Y de toda naturaleza
Los Criminólogos y Criminalistas
Apasionados y comprometidos
Con el estudio del fenómeno criminal
Deberemos seguir construyendo nuestras ciencias
Contextualizándolas a los diversos modus operandi
A los nuevos Iter criminis e Inter vicitmaes
A las nacientes motivaciones delincuenciales.
Para seguir contribuyendo
A la paz social
De las naciones y el mundo
Por los siglos de los siglos