miércoles, 6 de marzo de 2013

Especialistas en el fenómeno del crimen (Criminólogos y Criminalistas de Guatemala)


En Guatemala, aún existe alto grado de desconocimiento acerca de cómo un Criminólogo y Criminalista puede participar dentro de un proceso penal o en el sistema administración de justicia en general. Y quizá éste fenómeno obedezca a que dicha profesión en nuestro país, es aún reciente y se encuentra en ciernes.

Pero como toda carrera y profesión Universitaria, considero que será un proceso paulatino y natural para que los Criminólogos y Criminalistas guatemaltecos, podamos desempeñarnos plenamente como profesionales liberales, auxiliares del sistema de justicia y del derecho en todas sus ramas y áreas, mediante la aportación de opiniones y conocimientos técnico-científicos, así también para lograr espacios de acción por mandato legal, que actualmente ocupan otros profesionales, debido a la anterior ausencia de especialistas en el fenómeno del crimen (por ejemplo, Fiscales, Asesores de Seguridad, etcétera).

El artículo 141 del Código Procesal Penal guatemalteco, regula la figura de Consultor Técnico, permitiendo de ese modo la participación activa de nosotros como Criminólogos y Criminalistas, pudiendo evacuar diversos dictámenes, opiniones y análisis tendientes a lograr una mejor averiguación de un hecho señalado como delito o falta, una mejor formulación de la teoría del caso, una mejor determinación de partícipes, grado de participación, móvil, así como las circunstancias en que fue perpetrado, para lograr sentencias más justas y apegadas a la verdad histórica, determinación de grado de responsabilidad con fines adjudicar penas equitativas (dictamen penológico), la imputabilidad del sindicado y la modificación de su responsabilidad, utilizando diversas ciencias, teorías, doctrinas, disciplinas científicas, principalmente de las ciencias fácticas aplicadas al campo jurídico (ciencias forenses).

Así también como especialistas en el fenómeno del crimen, los Criminólogos y Criminalistas, podemos contribuir efectuando dictámenes victimológicos, para colaborar a adecuar nuestro sistema penal actualmente acusatorio o mixto (pues ya se superó al inquisitivo violatorio de los derechos humanos), a los nuevos fueros de la materia victimológica que exigen una democratización y humanización integral de la atención a la víctima de delito (atención legal, psicológica, médica y social), considerando que la víctima históricamente ha sido relegada del drama del delito sin importar si es fruto de la delincuencia común u organizada.

Decimos, sin temor a equivocarnos que se ha priorizado en el hecho o criminal, perfilándolo, generado sistemas para su readaptación social, ubicándolo dentro de la ejecución de condena en un lugar acorde a su naturaleza doctrinaria y legal, proveyéndolo de mecanismos legales para redimir sus penas, teorizando alternativas para su tratamiento integral, generando debates académicos acerca de sus circunstancias y edificando controles legales para impedir cualquier violación a sus derechos intrínsecos (derechos humanos), lo cual aún no se ha logrado en deseable magnitud con las víctimas (directas y colaterales).

La Asociación de Criminólogos y Criminalistas de Guatemala, es una de las entidades que desde el ámbito no gubernamental buscan lograr espacios de acción y visibilización de los especialistas en el fenómeno del crimen, para contribuir a la consolidación de una justicia más objetiva, certera, científica, y lograr de ese modo la lucha contra la impunidad y la ansiada reducción de los índices de criminalidad (Política Criminal preventiva y represiva).

viernes, 1 de marzo de 2013

Diálogo criminalístico


Platicando con un colega, Criminólogo y Criminalista, me lanzó la siguiente pregunta:

-Qué diferencia existe entre un proceso de investigación de un homicidio y un femicidio?

Traté de barajar posibles respuestas, pues algo me decía que el cuestionamiento entrañaba algo capcioso inherentemente.

Mi interlocutor no me dejó pensar demasiado y muy acertadamente dijo:

No hay diferencias, porque la tipificación de la conducta es una cuestión netamente jurídica (penal) y eso no altera la forma de investigar un crimen contra la vida y dar respuesta a las 7 preguntas de oro criminalísticas, desde la escena del crimen, pasando el tratamiento científico de los indicios hasta su sustentación en el debate oral y público (juicio), mediante la formulación de la teoría del caso (tiempo, lugar y modo).

Y le dije, pero el femicidio incluye necesariamente el factor legal o componente jurídico de la “misógina” (odio hacia la mujer), es decir, para que exista y se perfeccione el femicidio es condición sine qua non (indispensable), dar muerte a la víctima por el simple hecho de ser mujer.

Sí, me dijo, pero ese es un hallazgo de la investigación, específicamente en responder el “por qué” de haber consumado el hecho  (una de las 7 preguntas de oro criminalísticas).

Y continuamos hablando de otros temas.

martes, 26 de febrero de 2013

PASIÓN POR LA ACADEMIA: DOCTOR JOSÉ ADOLFO REYES CALDERÓN


En éste post, deseo realizar un breve pero merecido homenaje a uno de los Criminólogos y Criminalistas más connotados de nuestro país, el Doctor José Adolfo Reyes Calderón, quien además es Abogado y Notario, Licenciado en Ciencias de la Seguridad, posee un postgrado en Victimología y en Derecho Penal, grados y títulos que ha obtenido en diversas Universidades y centros superiores de estudio, nacionales e internacionales (Sudamérica y Europa).

En Guatemala el Doctor Reyes Calderón es el gestor-iniciador de la enseñanza superior en las Ciencias Criminológicas y Criminalísticas, a través de la Universidad Mariano Gálvez de Guatemala, en donde fue por varios años director de los planes de estudio a nivel pregrado y postgrado, siendo considerado por eso y más, el precursor de la Criminología y Criminalística en Centroamérica.

El Doctor Reyes Calderón, ha dedicado su vida a la docencia, a la academia, desempeñándose como catedrático titular, asesor de trabajos de investigación, examinador de exámenes técnico profesionales, conferencista, expositor, entre otras actividades, y escritor prolífico de un conjunto de obras y tratados que hoy por hoy, son reconocidas como verdaderas creaciones de literatura académica en el campo forense, abarcando prácticamente todas las áreas y materias.

Éste reconocido Criminólogo y Criminalista también ha ocupado importantes cargos públicos dentro del sistema de administración de justicia y en organizaciones académicas nacionales e internacionales, llegando a ser Ministro de Gobernación de Guatemala, y teniendo a su cargo, consecuentemente, el diseño y la ejecución de la Política Criminal del Estado.

Es el creador de la teoría científica denominada: “Cuarto Enfoque Criminológico: una explicación a través del derecho administrativo sancionatorio”, modelo teórico que ha recibido la aprobación y reconocimiento mundial de la comunidad académica e intelectual.

Ha participado en innumerables actividades académicas y profesionales como docente y como discente, asimismo ha recibido múltiples reconocimientos por la comunidad intelectual, a nivel nacional e internacional, su currículum completo y actualizado puede ser descargado en su página web, la cual es: www.jareyescalderon.com

Actualmente el Doctor José Adolfo Reyes Calderón, es el Decano de la Facultad de Investigación Criminal y Ciencias Forenses de la Universidad de Occidente de Guatemala, primer centro de estudios superiores en Centroamérica que eleva a nivel facultad la enseñanza en el campo de las ciencias forenses e investigación criminal, siendo por ende, única en su género.


martes, 12 de febrero de 2013

El fenómeno del crimen (presentación)


El crimen es un fenómeno social ya que sus efectos son perceptibles en todo el espectro humano de la comunidad y se gesta en ella misma, por su impacto y trascendencia, su reflexión colma el imaginario individual y colectivo de los habitantes de una nación y del mundo entero, teorizando acerca de sus causas, efectos, dinámica, evolución, mitigación, contextualización (tiempo-espacio) y sujetos de estudio -criminal(es)-víctima(s)-.

Estudiar el fenómeno del crimen no es una actividad novedosa, han transcurrido muchos años de estudio y debate para poder actualmente contar con dos ciencias plenas y diferenciadas por especificidad de objeto de estudio, la criminología y criminalística, cuyos conocimientos y avances nos permiten adentrarnos científicamente en las profundidades oceánicas y míticas de sus hilos conductores.

Dentro de esos avances caben mencionar las múltiples disciplinas criminalísticas desarrolladas históricamente y aplicadas al ámbito forense (campo legal), en desarrollo incesante, por ejemplo: la dactiloscopía, toxicología forense, balística, orodología, odontología forense, grafotecnia, grafología, entre otras, que con su correcta aplicación han coadyuvado a lograr una aproximación más certera hacia la verdad histórica de un hecho señalado como delito o falta por las leyes penales de un país, aunque la verdad procesal resulte diferente en virtud del principio iuspenal de "in dubio pro reo". 

La criminología en específico trata de responder a la magna y nada simple incógnita de por qué delinque el ser humano, para lo cual se vale de múltiples ciencias como la psicología, sociología, antropología, derecho, entre otras, que contribuyen desde su campo de acción a determinar los factores criminogénicos (generadores de crimen) y criminoresistentes (paliativos de la criminalidad), y pretende mediante acciones (política criminal) estatales (institucionales) y sociales (no institucionales) reducir los índices de criminalidad (delitos y faltas en un tiempo y espacio determinado).

Así pues, en éste blog que hoy inauguro trataré de presentar artículos y opiniones acerca de las diversas aristas de este fenómeno tan antiguo como la misma humanidad, y que tanto daño estructural (histórico) y coyuntural (de momento) ha causado al tejido social del universo, debido a la mutación y profesionalización de diversos “modus operandi”, muchos de ellos inimaginables, pero factibles de ser analizados mediante la correcta aplicación de estas dos ciencias, bajo la lupa irrefutable de la ciencia y la razón.