En Guatemala, aún existe alto grado de desconocimiento acerca de cómo un
Criminólogo y Criminalista puede participar dentro de un proceso penal o en el
sistema administración de justicia en general. Y quizá éste fenómeno obedezca a
que dicha profesión en nuestro país, es aún reciente y se encuentra en ciernes.
Pero como toda carrera y profesión Universitaria, considero que será un
proceso paulatino y natural para que los Criminólogos y Criminalistas
guatemaltecos, podamos desempeñarnos plenamente como profesionales liberales,
auxiliares del sistema de justicia y del derecho en todas sus ramas y áreas,
mediante la aportación de opiniones y conocimientos técnico-científicos, así
también para lograr espacios de acción por mandato legal, que actualmente
ocupan otros profesionales, debido a la anterior ausencia de especialistas en
el fenómeno del crimen (por ejemplo, Fiscales, Asesores de Seguridad,
etcétera).
El artículo 141 del Código Procesal Penal guatemalteco, regula la figura
de Consultor Técnico, permitiendo de ese modo la participación activa de
nosotros como Criminólogos y Criminalistas, pudiendo evacuar diversos
dictámenes, opiniones y análisis tendientes a lograr una mejor averiguación de
un hecho señalado como delito o falta, una mejor formulación de la teoría del
caso, una mejor determinación de partícipes, grado de participación, móvil, así
como las circunstancias en que fue perpetrado, para lograr sentencias más
justas y apegadas a la verdad histórica, determinación de grado de
responsabilidad con fines adjudicar penas equitativas (dictamen penológico), la
imputabilidad del sindicado y la modificación de su responsabilidad, utilizando
diversas ciencias, teorías, doctrinas, disciplinas científicas, principalmente
de las ciencias fácticas aplicadas al campo jurídico (ciencias forenses).
Así también como especialistas en el fenómeno del crimen, los
Criminólogos y Criminalistas, podemos contribuir efectuando dictámenes
victimológicos, para colaborar a adecuar nuestro sistema penal actualmente
acusatorio o mixto (pues ya se superó al inquisitivo violatorio de los derechos
humanos), a los nuevos fueros de la materia victimológica que exigen una
democratización y humanización integral de la atención a la víctima de delito
(atención legal, psicológica, médica y social), considerando que la víctima
históricamente ha sido relegada del drama del delito sin importar si es fruto
de la delincuencia común u organizada.
Decimos, sin temor a equivocarnos que se ha priorizado en el hecho o
criminal, perfilándolo, generado sistemas para su readaptación social,
ubicándolo dentro de la ejecución de condena en un lugar acorde a su naturaleza
doctrinaria y legal, proveyéndolo de mecanismos legales para redimir sus penas,
teorizando alternativas para su tratamiento integral, generando debates
académicos acerca de sus circunstancias y edificando controles legales para
impedir cualquier violación a sus derechos intrínsecos (derechos humanos), lo
cual aún no se ha logrado en deseable magnitud con las víctimas (directas y
colaterales).
La Asociación de Criminólogos y Criminalistas de Guatemala, es una de las entidades que desde el ámbito no gubernamental buscan lograr espacios de acción y visibilización de los especialistas en el fenómeno del crimen, para contribuir a la consolidación de una justicia más objetiva, certera, científica, y lograr de ese modo la lucha contra la impunidad y la ansiada reducción de los índices de criminalidad (Política Criminal preventiva y represiva).
